Apartir de este miércoles la ciudad china de Wuhan, donde se generó el epicentro de contagio del coronavirus, termina la cuarentena de casi 11 semanas, iniciada el pasado 23 de enero cuando se declaró un confinamiento total.

«Las medidas de control y prevención de la epidemia siguen siendo una prioridad y la gente debe seguir alerta», afirmó el funcionario local Hu Shuguang a la cadena estatal CGTN.

Wuhan comienza lentamente a regresar a la «normalidad» con la salida de los habitantes a las calles y supermercados, luego de que este martes, por primera vez, el país no anunció ninguna muerte de coronavirus y tras la disminución de contagios en la zona durante las últimas semanas.

De este modo, el país se encamina hacia una salida de la crisis generada por el nuevo coronavirus, que apareció a finales de 2019 en su territorio y, desde entonces, causó más de 78 mil muertes en el mundo.

Wuhan tiene 11 millones de habitantes en los que persiste el miedo de que el Cvid-19, pues los ciudadanos que ya han salido de sus casas lo hacen con cubre bocas y protección.