viernes, mayo 7, 2021

Para mayor operatividad, se fragmentan empresas del crimen organizado

Por ROBERTO MELENDEZ S.

bobymesa@yahoo.com.mx

Con el objetivo de tener una mayor movilidad y evitar su posible desarticulación y con ello la detención de sus principales operadores, lugartenientes y líderes, las empresas de la delincuencia organizada, vinculadas principalmente al narcotráfico, tráfico de armas y secuestro, entre las que destacas los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, se “fragmentan en células”, comandos o bandas, las que a “sangre y fuego” se apoderan de cientos de plazas a lo largo y ancho del territorio nacional.

Las metas de los cárteles es controlar el trasiego de fentanilo, mariguana, cocaína, opio, heroína y metanfetaminas, además del tráfico de precursores químicos, armas, cartuchos e incluso personas. Se estima que a nivel nacional actúan por lo menos dos mil células, las que difícilmente serán desarticuladas por la presente administración, en la que el crimen organizado ha aumentado su grado de violencia, acotan analistas y estudiosos de la problemática delictiva relacionada con delitos contra la salud.

Al respecto, el penalista Enrique Fuentes Ladrón de Guevara, así como autoridades federales, entre los que destacan los de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada y la Secretaría de Seguridad y Protección, los cárteles que se encuentran en proceso de fragmentación, han optado por formar diversas células delictivas, mediante las cuales se proponen mantener el imperio de muerte y destrucción que han construido en diversos estados y, en segundo término, conquistas nuevos espacios y territorios para sus ilegales y destructivos fines.

Se explicó que sin perder el eje rector, el mando y la dirección de sus actividades, incluidas la extorsión, cobro de piso, secuestro y tráfico de personas, precursores químicos y armas, las dirigencias de las organizaciones criminales han optado por crear y poner en funcionamiento células operativas, lo que dificultará su ubicación y detención.

“Su actuación es similar a la que hicieran los grupos subversivos con la llamada guerra de guerrillas, en la que utilizaron células para intentar desestabilizar al gobierno. En el caso de las empresas del mal, están formaron células para el trasiego y venta de droga, robo de combustibles, secuestro, tráfico de armamento, personas y precursores químicos, cobro de piso y otras actividades”.

Tras identificar a la mayoría de las células con las que ahora operan los cáteles de la droga y el crimen organizado, las autoridades policiales federales, en coordinación con otras autoridades de los tres niveles de gobierno, instrumentaron operativos para neutralizar las actividades delictivas de las misma y capturar a sus integrantes, la mayoría de ellos sin identificar, ya que dichas células no tienen un líder en específico, lo que las hace mucho más elusivas y difíciles de rastrear.

De igual forma, autoridades ministeriales y policiales de la Federación tienen identificadas un total de dos mil células delictivas al servicio de las nueve empresas delictivas relacionadas con el narcotráfico y otras ramificaciones del mal. Están al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación –fundado por el finado Ignacio Coronel Villarreal– “Caballeros Templarios”, –fundado por el fallecido Nazario Moreno–  “Los Zetas”, Cártel del Pacífico” –fundado por el también finado Arturo Beltrán Leyva–  Cártel de Sinaloa, La Familia Michoacana”, Cártel de Tijuana –fundado  por el extinto Ramón Arellano Félix– Cártel del Golfo, presuntamente fundado por Juan Nepomuceno Guerra Cárdenas.

Se acreditó que el Cártel de Sinaloa cuenta con las células denominadas Gente Nueva, Los Cabrera, La Barredora, Cartel del Poniente o La Laguna, El Aquiles, El Tigre, Los Artistas Asesinos y Los Mexicles, con presencia en los estados de Chihuahua, Sinaloa, Durango, Guerrero, Coahuila y Baja California.

En tanto, “Los Zetas”, operan con las células de Sangre Zeta, Fuerzas Especiales Zetas, Los Negros, Grupo Operativo Zeta, Comando Zeta, El Circulo-El Extranjero, Unidad Zeta, Néctar Lima y Grupo Delta Zeta, las que tienen presencia y actividad intensa actividad criminal en los estados de Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Guanajuato, Tabasco y Quintana Roo.

Respecto del Cártel del Pacífico o Pacífico Sur, fundado por los hermanos Beltrán Leyva, tiene a su disposición las células conocidas como Los Mazatecos, “El Panchillo Huevos” o “El Dos mil”, “Los granados”, “Los Rojos”, “La Oficina”, “Los Ardillos” y el Cártel Independiente de Acapulco. Su presencia es manifiesta en los estados de Sinaloa, Baja california Sur, Sonora, Guerrero y Aguascalientes.

Por su parte, “La Familia Michoacana” conformó las células de Guerreros Unidos y “La Nueva Empresa”, las que actúan en los estados de México, Morelos y Guerrero. El Cártel de Tijuana o de los hermanos Arellano Félix tiene a las células identificadas como “El Chan”, “El Kleto” y “El Jorquera” y sólo se les ubica en Baja california. Respecto al Cártel de Juárez, alguna vez comandada por los finados Rafael Aguilar Guajardo y Amado Carrillo Fuentes, “Señor de los Cielos”, cuenta con “La Línea” y “Los Aztecas”, con presencia en Chihuahua.

Asimismo, el “Cártel el Golfo”, comando en su momento por Juan García Abrego y Osiel Cárdenas Guillén, cuenta con el mayor número de células, que operan en Tamaulipas y Quintana Roo, identificadas co0mo “Metros”, “Rojos”, Grupo Lacoste, Grupo Dragones, Grupo Bravo, Grupo Pumas, Grupo de Apoyo Ceros, Los Fresitas, Los Sierra, Los Pantera, Ciclones y Los Pelones, éstos últimos con marcada presencia en Quintana Roo, principalmente en Cancún.

 

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