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¡CUIDADO! Murciélagos con rabia

El Director del Instituto Pasteur explica en detalle cómo actuar para evitar el contagio.

Los murciélagos de la Ciudad se alimentan de insectos y muerden para defenderse.

El Instituto de Zoonosis Luis Pasteur advirtió la presencia de un murciélago con rabia en Ciudad de Buenos Aires y están realizando una campaña de prevención puerta a puerta. Desde ConBienestar consultamos al director del Instituto, Oscar Lencinas (MN 5917), para saber qué tenemos que hacer si nos encontramos con este animal.

Lo primero que aclara el médico veterinario es que los murciélagos no son una plaga: habitan en la Ciudad desde su fundación, aunque antes tenían sus predadores naturales (como las lechuzas) que ya no habitan la zona. La población de estos mamíferos suele vivir en lugares oscuros, como galpones y edificios (por ejemplo, en los taparrollos a partir de un sexto piso). Su función en la actualidad es controlar el crecimiento de las poblaciones de mosquitos y demás insectos, ya que de eso se alimentan (los de la Ciudad son insectívoros).

¿Todos tienen rabia? Lencinas explicó que esto no es así. Para que el virus se “active” en los murciélagos, necesitan estar sometidos a alguna condición de estrés que baje sus defensas. Ejemplos de esto pueden ser que se los saque de su hábitat, que tengan alguna infección parasitaria o que sea la época de pelea entre machos por las hembras (que sucede en verano). “Desde el Pasteur lo que decimos es que la rabia está controlada, no erradicada: desde 1976 no hay humanos con la enfermedad contraída en el ciclo terrestre –de perro o gato a humano– pero ejercemos tareas de vigilancia epidemiológica en la vía aérea, como es este caso que detectamos”, añadió.

Lo primero que aclara el médico veterinario es que los murciélagos no son una plaga: habitan en la Ciudad desde su fundación, aunque antes tenían sus predadores naturales (como las lechuzas) que ya no habitan la zona. La población de estos mamíferos suele vivir en lugares oscuros, como galpones y edificios (por ejemplo, en los taparrollos a partir de un sexto piso). Su función en la actualidad es controlar el crecimiento de las poblaciones de mosquitos y demás insectos, ya que de eso se alimentan (los de la Ciudad son insectívoros).

¿Todos tienen rabia? Lencinas explicó que esto no es así. Para que el virus se “active” en los murciélagos, necesitan estar sometidos a alguna condición de estrés que baje sus defensas. Ejemplos de esto pueden ser que se los saque de su hábitat, que tengan alguna infección parasitaria o que sea la época de pelea entre machos por las hembras (que sucede en verano). “Desde el Pasteur lo que decimos es que la rabia está controlada, no erradicada: desde 1976 no hay humanos con la enfermedad contraída en el ciclo terrestre –de perro o gato a humano– pero ejercemos tareas de vigilancia epidemiológica en la vía aérea, como es este caso que detectamos”, añadió.

 “En el Pasteur analizamos al murciélago para confirmar si tiene efectivamente rabia”, continuó el médico. En caso de que sea positivo:

-Si el animal mordió a una persona, el Instituto la deriva automáticamente al Hospital Durand para que se aplique las vacunas correspondientes;

-En caso de que alguna mascota hubiese jugado con él, si estaba vacunada se medirán los anticuerpos en su sangre para determinar el grado de protección; si no, se lo internara y será decisión del Pasteur su destino.

Redacción unomásuno

unomásunomx@gmail.com

D.R. unomásuno, UTV 2019