domingo, junio 13, 2021

Miguel Félix Gallardo

Por ROBERTO MELENDEZ S.

bobymesa@yahoo.com.mx

Considerado como el prototipo de los grandes Barones de la Droga en el mundo, nacido un ocho de enero de 1946 en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, Miguel Ángel Félix Gallardo, al igual que importantes capos, operadores financieros, sicarios y lugartenientes del narcotráfico y crimen organizado, “languidece”, muere paulatinamente en un Centro Federal de Readaptación Social. De hecho, ha perdido la vista, el oído y sufre de cualquier enfermedad que se pueda imaginar. Tal parece que su destino es fallecer en la cárcel, ya que las autoridades penitenciarias le impiden “pasar sus últimos días” en prisión domicilia, acompañado de las personas que le quieren y respetan.

Para analistas del flagelo narcotráfico, entre quienes destaca el penalista Enrique Fuentes Ladrón de Guevara, Félix Gallardo es el auténtico, verdadero “Jefe de Jefes”, quien en su momento fue un hombre recio y fuerte, pero que ahora se encuentra abatido y derrotado por el tiempo, el abandono y falta de atención médica y espiritual. Al igual que muchos de sus compañeros de infortunio, ha recurrido a la protección de la justicia federal, vía amparo, para que le permitan “terminar el resto de sus días al lado de sus familiares, en su domicilio y morir dignamente, pero dicha oportunidad le ha sido negada. Todo indica que su fin se aproximada y con ello se cerrará una de las más notables páginas del narcotráfico en todo el continente americano.

“En verdad está enfermo, acabado. Ha pagado ya todo lo que tenía que pagar y por humanismo, el que él siempre tuvo para propios y extraños, le deben permitir acabar sus días entre las personas, que seguramente no serán muchas debido al paso de tantos años, que le quieren y respetan.

Es un hombre acabado, que necesita con urgencia asistencia médica especializada, la que durante años argumenta su familia, le ha sido negada por las autoridades carcelarias, las que se empeñan en mantenerlo prisionero, sin ningún tipo de consideración, mucho menos de canonjías o preferencias, como él las tuvo con mucha gente de poder, pero también de gente necesitada y hambrienta”, acotan conocidos de “El Vampiro” o “El Padrino”, como se le conocía a Félix Gallardo en la década de los 70’s y 80’s.

Capturado un ocho de abril de 1989 en una de sus residencias-refugio de la ciudad de Guadalajara, Jalisco por el finado ex comandante y director de inteligencia de la desaparecida Policía Judicial Guillermo González Calderoni, quien se asegura era su compadre, Félix Gallardo, quien fuera socio del líder indiscutible del “Cártel de Medellín” y uno de los narcotraficantes más ricos, poderosos e influyentes del mundo, Pablo Escobar Gaviria y del no menos importante, rico y afanado narcotraficante hondureño Ramón Mata Ballesteros, se “mueve” en presión casi a tientas, ya que de hecho ha perdido la vista, además de estar afectado severamente de los oídos, sistema respiratorio y enfrentar males cardiacos. “Las enfermedades han hecho lo que ninguna corporación policial pudo hacer: terminar con la existencia de Miguel Ángel”.

“El Zar Mexicano de la Cocaína”, heredero del imperio que a sangre y fuego construyera el temido narcotraficante Pedro Avilés, fue maestro de quienes años después se convertirían en los nuevos Barones de la droga, entre quienes destacan el mismísimo Joaquín “El Chapo” Guzmán, Luis Héctor “El Güero” Palma Salazar, Ismael “El Mayo” Zambada García, Juan José Esparragoza Moreno, mejor conocido como “El Azul”, y Pablo Acosta Villarreal, por citar algunos. No sólo está afectado de la vista y oído, sino también enfrenta problemas renales, respiratorios, cardiacos y neurológicos.

“Es un compendio de enfermedades, las que generalmente no le son atendidas como debiera, por lo que conforme pasan los días, las semanas y los meses, aunado a su avanzada edad y encierro, su estado de salud puede considerarse como grave y sumamente peligroso”.

En uno de los informes médicos emitido respecto de la salud Félix Gallardo, quien durante un tiempo utilizó el sitio web http://www. miguelfelixgallardo.com, se establece que sufre de otitis media crónica perforada bilateral en fase de exacerbación en ambos oídos, vértigo secundario a este problema e hipoacusia neuro sensorial bilateral de media a profunda. Su audición ha bajado hasta en un 70 por ciento en el oído derecho y un 50 por ciento en el izquierdo.

De acuerdo a uno de los otorrinos que le asistieron hace tiempo, Félix Gallardo, desde años, sufre de infecciones en ambos oídos. También es un hecho que ha perdido buena parte de la visión y el resto de sus afecciones son reales, ninguno de ellos fingidos, entre ellas hernias y úlceras.

Hasta hace pocos años, cuando sus enfermedades se agudizaron y amenazan con hacer crisis, que podría resultar fatal, la familia del Barón, quien con la ayuda de Ernesto Fonseca Carrillo, “Don Neto” y Rafael Caro Quintero, en ese tiempo un mozalbete con “hambre y sed” de riqueza, fama y poder, fundaron el “Cártel de Guadalajara”, el que años después se convertiría en el poderoso “Cártel de Sinaloa” o “Cártel del Pacífico”, uno y quizá el Cártel más afamado, rico, influyente y poderoso de México, Centro, Sudamérica e incluso Estados Unidos, donde varios de sus integrantes enfrentan procesos en Cortes Federales, demandó públicamente asistencia médica para el afamado huésped de Almoloya de Juárez.

“Durante años, las autoridades carcelarias lo han mantenido segregado, incomunicado, sin atención médica, sin suministrarle los medicamentos necesarios, en el abandono y violando todas y cada una de sus garantías, pero sobre todo sus derechos humanos, por lo que hacemos una demanda pública para que cesen los malos e inhumanos tratos hacia su persona”, acotaron en su momento los parientes de Don Miguel, como se le conocía en el Continente Americano, donde logró construir todo un imperio, ya que era propietario de centros comerciales, empresas, bienes inmuebles, vehículos, alhajas, ranchos y todo aquellos que se pudiera comprar. Vivió en la impunidad, la que durante muchos años le fue otorgada por un ex gobernador de Sinaloa, de quien durante años fue escolta personal.

“La diferencia física entre el Miguel Ángel Félix Gallardo que estuvo preso en el Reclusorio Preventivo Sur y el Miguel Ángel Félix Gallardo que durante años ha estado confinado en penales federales es abismal, nada que ver, pero no solo por el paso de los años, sino por el infierno que aseguran se vive hacia el interior de La Palma o El Altiplano, el que se asegura es la antesala del mismísimo infierno y en el que paradójicamente estuvo preso Raúl Salinas de Gortari, hermano del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, quien ordenó la construcción del tétrico y terrorífico penal, donde a diario se vive la peor de las pesadillas”, refieren estudiosos del caso. Pero la enfermedad no es privativa de Miguel Ángel, tío de Sandra Ávila Beltrán, la “Reina del Pacífico”, sino también la sufren otros capos.

No todo lo que relumbra es oro y así lo acredita la difícil situación en la que sobreviven cientos de reos federales que en su momento tuvieron poder, dinero, joyas, bellas mujeres, residencias, aviones, centros turísticos, empresas y otros bienes, los que ahora cambiarían por estar en su domicilio, con sus familias, aunque fuera en la miseria, en la pobreza extrema, pero libres.

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