martes, mayo 18, 2021

Hoy se conmemora el 35 aniversario de la explosión nuclear en Chernóbyl

En los días posteriores, más de 100 mil personas fueron evacuadas y se estableció una zona de exclusión de 2 mil 600 kilómetros cuadrados; los únicos que podían entrar eran los trabajadores encargados de contener el material radioactivo.

La noche del 26 de abril de 1986, el reactor número 4 de la planta de energía de Chernóbyl se salió de control durante una prueba a baja potencia: así comenzó el peor accidente nuclear que ha habido hasta ahora en el mundo.

La planta explotó y el edificio se incendió. La edificación quedó en ruinas y una nube de material radioactivo iluminó el cielo. Aun así, las autoridades soviéticas ni siquiera avisaron a los habitantes de la ciudad más cercana a la planta, Pripyat, y estos siguieron durmiendo sin tener certeza de qué habían visto.

Las primeras reacciones llegaron en la tarde del día siguiente, cuando los trabajadores de la planta y los cerca de 50 mil habitantes de Pripyat fueron evacuados.

Pero los  2 millones de residentes de Kiev, hoy la capital de Ucrania, seguían sin tener idea de qué estaba pasando.

De hecho, la primera alerta de los altos niveles de radiación llegó desde el norte de Suecia, concretamente desde la planta de Forsmark, a más de mil 100 kilómetros de Chernóbyl. Como si fuera el guión de una película, el 28 de abril de 1986, uno de los empleados de la planta de energía nuclear regresaba del baño cuando pasó junto a uno de los monitores de radiación y vio los niveles alterados. Los números aumentaban más cuando monitoreaban los zapatos del trabajador.

Inicialmente, creyeron que había un accidente en Forsmark, pero después de analizar las partículas determinaron que esta era la clase de radiación que había en las plantas nucleares soviéticas. La información coincidía con el comportamiento del clima: justo ese fin de semana el viento había soplado desde el sureste y había llovido, por lo que las partículas terminaron en el suelo y se concentraron en los zapatos del empleado.

“Gracias a nuestra detección temprana, pudimos informar a las autoridades suecas, quienes luego informaron al mundo sobre la contaminación radioactiva proveniente del desastre en la Unión Soviética”, dijo Claes-Göran Runermark, el gerente de operaciones a cargo en ese momento, en una entrevista con el medio oficial del Parlamento Europeo.

Finlandia y Alemania también reportaron altos niveles de radioactividad. Y solo después de eso, el mismo 28 de abril, las autoridades soviéticas informaron escuetamente a través de los canales oficiales de televisión lo que había ocurrido.

“Hubo un accidente en la central de energía de Chernóbyl y uno de los reactores resultó dañado”, rezaba el comunicado.

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