miércoles, abril 21, 2021

Detiene ejército a líder Aung San Suu Kyi tras golpe de Estado en Myanmar

Los militares arrestan a la Premio Nobel de la Paz y jefa del partido mayoritario de Birmania. El general Min Aung Hlaing asume el control y declara el estado de emergencia.

El Ejército de Myanmar (antigua Birmania) ha asumido el poder del país tras dar un golpe de Estado esta madrugada en el que ha detenido a líderes y miembros del partido gobernante Liga Nacional para la Democracia (NLD), así como a la líder de facto del Gobierno, Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz, y al presidente del país, Win Myint. Tras el golpe, los militares han declarado el estado de emergencia durante un año.

El NLD, partido de Suu Kyi, ha emitido un comunicado distribuido en las redes sociales en el que insta al pueblo de Myanmar a no aceptar el golpe de estado y a protestar públicamente y ha añadido que esta acción militar supone que el país vuelva a una “dictadura”. Las últimas semanas habían sido muy agitadas en el país asiático, con múltiples rumores de un golpe de estado tras las elecciones celebradas el pasado mes de noviembre, unos comicios ganados ampliamente por el NLD, pero en los que la oposición y el Ejército denunciaron irregularidades, aunque sin presentar pruebas.

Tras tomar el poder, el presidente interino, el exgeneral Myint Swe, hasta ahora vicepresidente, ha transferido todo el poder al comandante en jefe del Ejército, Min Aung Hlaing, mientras dure el estado de emergencia de un año. La oficina del jefe del Ejército ha indicado que los militares han tomado esta medida en respuesta a las teorías de fraude electoral que circulan desde la celebración de las elecciones y han asegurado que su intención es celebrar “unas elecciones generales libres y justas” cuando acabe el estado de emergencia.

El golpe de Estado y las posteriores detenciones se han producido horas antes de que el Parlamento de Birmania comenzara su sesión de apertura tras las elecciones de noviembre, en las que el NLD obtuvo 396 de los 476 escaños, mientras que el Partido de la Unión, Solidaridad y Desarrollo, respaldado por los militares, obtuvo 33 diputados. Tras la acción militar, se encuentran cortadas las líneas telefónicas del país, aunque internet de momento funciona. La televisión estatal también está suspendida y solo emite el canal de la emisora militar ‘Myawaddy’. Los militares y tanques, por su parte, patrullan las calles de las principales ciudades.

Con este golpe, Myanmar vuelve al control militar al que estuvo sometido entre 1962 y 2011, cuando se inició la transición hacia la democracia que tendría su mayor hito en las elecciones de 2015, en las que el NLD de Suu Kyi se impuso por aplastante mayoría. Sin embargo, pese a que desde entonces el partido de la Premio Nobel de la Paz ha ganado los sucesivos comicios, el Ejército ha retenido un importante control del país amparado en la Constitución. La ley birmana establece que el 25% de los escaños en el Parlamento se reserva a los militares, que cuentan con poder de veto sobre las enmiendas legislativas y además se reservan los ministerios de Interior, Defensa y Fronteras.

Tras las detenciones, las reacciones de la comunidad internacional no se han hecho esperar. El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha condenado “enérgicamente” las detenciones y ha mostrado su “grave preocupación” por esta “transferencia de todos los poderes a los militares”.

Por su parte, Estados Unidos también ha expresado su condena y a través de la secretaría de Prensa y el secretario de Estado, Antony Blinken, han pedido que se libere “a todos los funcionarios gubernamentales y líderes de la sociedad civil y respeten la voluntad del pueblo de Birmania expresada en las elecciones del 8 de noviembre”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también ha reaccionado en su cuenta de Twitter al ataque perpetrado en Myanmar: «España condena el golpe de Estado en Myanmar. Pedimos la inmediata liberación de todas las personas detenidas y el restablecimiento del proceso democrático. La Constitución y los resultados electorales deben ser respetados», ha escrito en la red social

Por último, la Embajada de España en Myanmar ha pedido a los ciudadanos españoles residentes en la antigua Birmania que permanezcan en sus domicilios después del golpe de Estado, sigan la evolución de la crisis política a través de las redes sociales y guarden sus contactos para una eventual emergencia.

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