Autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguraron 2.5 toneladas de desechos hospitalarios, incluidos pintas de sangre y residuos patológicos, en un depósito clandestino del estado de Puebla.

Lo anterior ocurrió en un predio de un sector popular de Santa María Xonacatepec, Puebla, a unos 120 kilómetros de la Ciudad de México. 

La Profepa precisó que recibieron una alerta de los vecinos del condado, quienes señalaron que desde días atrás se percibía un olor putrefacto. 

«APESTABA HORRIBLE, PERO JAMÁS PENSAMOS QUE FUERA ALGO ASÍ, VENÍAN EN LAS MADRUGADAS A DESCARGAR, PERO NI QUIEN DIJERA NADA, HASTA QUE LOS VECINOS VIERON CÓMO UN PERRO SALIÓ DEL TIRADERO CON EL HOCICO LLENO DE SANGRE», DESCRIBIERON LOS VECINOS DEL CONDADO A LA PROFEPA.

En el lugar, con una pequeña construcción rústica, fueron encontrados 700 kg de sangre, 200 kg de cultivos y cepas, una tonelada de anatómicos, 200 kg de punzocortantes, 20 kg de patológicos y 400 kg de medicamento caduco, precisó Profepa. 

Además, se encontró un vehículo con caja refrigerada que pretendía depositar otros 700 kilos de residuos hospitalarios. 

De acuerdo con el reporte oficial, el propietario del predio carecía de autorización para el acopio de desechos peligrosos, además de que incumplió las condiciones de almacenamiento previstas en la ley. 

Los desechos fueron evacuados para su disposición en rellenos sanitarios autorizados por Secretaría de Salud; ya se investiga su procedencia. 

Asimismo, la Profepa aseguró el predio y se abrió una carpeta de investigación para dar con el responsable de estos actos.