jueves, junio 17, 2021

Ante su reapertura, vigilancia especial en Camposantos; 100 mil robos al año

Por ROBERTO MELENDEZ S.

bobymesa@yahoo.com.mx

 

Ante la reapertura de los 120 cementerios de la ciudad de México, cuto acceso al público será limitado, autoridades citadinas, entre ellas la Secretaría de Seguridad Ciudadana, implementan operativos especiales de seguridad y vigilancia, ya que hasta antes de la pandemia del Coronavirus se registraban anualmente 100 mil robos y asaltos en los Camposantos, en los que la delincuencia profana “no perdona a quienes se nos adelantaron en el viaje sin retorno”.

De acuerdo a autoridades policiales y administrativas de los panteones citadinos los ilícitos van desde el robo de ramos florales hasta el asalto a mano armada a los deudos, pero principalmente en la profanación de mausoleos para robar imágenes, floreros e incluso objetos de valor, como serían alhajas, que los finados solicitaron a sus familiares les colocaran cuando fueran inhumanos.

Estimaciones de las autoridades estiman que cada 24 horas se perpetran entre 300 y 350 hurtos, cutos montos, en conjunto llegan a sumar cientos de miles de pesos. “Ni en el frío sepulcro descansan en paz quienes nos antecedieron en el largo e inevitable camino sin retorno. Los panteones se han convertido también en refugio de malvivientes, indigentes e incluso delincuentes”.

Al igual que el tradicional “Día de Muertos”, el próximo lunes, “Día de las Madres”. Los visitantes a los panteones, entre los que figuran el de Jilotepec, 20 de Noviembre y San Lorenzo Tezonco, localizados en las alcaldías de Xochimilco, Tlalpan e Iztapalapa, será significativa, aunque la misma será controlada y solo se les permitirá una permanencia de 40 minutos en los mismos.

De acuerdo a versiones de familiares que presuntamente “descansan en paz” en los 120 panteones, quienes saquean los mismos son “personas sin entrañas, sin el menor respeto por los difuntos y mucho menos temor a Dios. No tienen entrañas ni temor al Altísimo, por lo que seguramente tampoco tendrán el perdón de éste. La condición humana, lamentablemente es así.

“Por desgracia ya ni los difuntos pueden estar tranquilos y en paz en el mismísimo camposanto, donde hasta hace algunos años se respiraba seguridad y se respetaba la memoria de quienes se nos adelantaron”. Los robos no solo se cometen en panteones populares, sino también en los que han sido inhumados personas de renombre, como lo acredita la denuncia presentada en su momento por la Asociación Nacional de Actores por el robo de una placa de bronce colocada en la tumba del inmortal Jorge Negrete.

“A los profanos nada les importa si las fosas son o no de personas importantes en la literatura, el deporte, el canto, la pintura o cualquier otra actividad, ya que lo mismo hurtan desde un sencillo ramo de flores hasta sofisticadas imágenes, cruces, lápidas, herrería y pedestales. Lo que les importa es obtener un lucro, dinero para satisfacer sus necesidades más apremiantes o bien comprar droga o venidas alcohólicas. Las noches son aprovechadas al máximo por los delincuentes para arrancar y sacar incluso lápidas y esculturas de mármol, con un valor de miles de pesos, pero que generalmente rematan al mejor postor, ya que han otros grupos delictivos que se han especializado en la compra de esos artículos”.

Tras precisarse que la tumba de Jorge Negrete, localizada en el panteón Jardín, fue saqueada el 20 de noviembre de 2009, en el que también están los sepulcros de Don Joaquín Pardavé, Blanca Estela Pavón, Pedro Infante y Lilia Prado, las autoridades agregaron que los profanos también han robado las tumbas de importantes empresarios, deportistas, industriales y científicos.

Casos similares se han registrado en los panteones Francés de la Piedad, Francés de San Joaquín, San Lorenzo Tezonco y Panteón Civil de Dolores, perímetro de Miguel Hidalgo, en el que se ubica la Rotonda de las Personas Ilustres, inaugurada con la inhumación del teniente coronel Pedro Letechipía, el 21 de marzo de 1876, en ceremonia encabezada por Porfirio Díaz.

“Es imperativo que quienes sean objeto de este tipo de delitos los denuncien a efecto de que se inicien las investigaciones correspondientes y se sancione a esos inmorales ladrones, quien no tendrán perdón de Dios por el hecho de perturbar la tranquilidad de los difuntos en los cementerios. Viven de los muertos y del dolor de quienes les sobreviven. Los malvados, mediante acciones “hormiga”, profanan anualmente más de 100 mil criptas de los 120 cementerios, acción que les reditúan millonarias ganancias quienes seguramente no sienten ningún remordimiento al robar a las moradas eternas de los fallecidos”.

Sobre el particular, el penalista Enrique Fuentes Ladrón de Guevara expuso que posiblemente por la crisis económica que se enfrenta en los últimos 10 años, esta  ramificación de la delincuencia, la que podría incluirse en la organizada,  se ha incrementado. No obstante, son pocas las denuncias que se presentan en torno a esos malévolos saqueos, en los que no se descarta la posibilidad de que estén relacionados los encargados de la seguridad de los camposantos.

 

Similar Posts